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Biografías de la memoria / Relatos institucionales

Las cosas ocurren mucho antes de que sucedan…

Los humanos somos proclives al autoengaño y el mito consigue hacernos más tolerable la realidad. Sin la ayuda del mito, la realidad se nos indigestaría. (Criticidades)

No hay que buscar las fronteras en el extranjero sino mucho más cerca. Porque frontera es el tránsito social entre dos culturas, aunque convivan en el espacio y en el tiempo.“Sólo porque las cosas son así no quiere decir que así deben ser”


Héroes, mitos y silencios


A Coruña es una ciudad que necesita hablar a los demás: Hay ciudades que son más importantes que sus habitantes, en el caso de A Coruña es al revés. Los coruñeses son más importantes que A Coruña ⇒ Necesidad de poner en común el valor

Esto implica:

  • Pasar de la realidad latente a la realidad compartida
  • Dejar de hablar a nosotros mismos para hablar a los demás
  • No hay que pedir milagros sino esfuerzos
  • Dar coherencia a todo para un proyecto de futuro, no de presente

Anotaciones tomadas en la presentación del estudio sobre la imagen de A Coruña el 4 de marzo de 2011 encargado por la Concellería de Emprego durante el período del Bipartito Psoe-Bng.

El espacio público a cambiado, los usos y costumbres también, pero la ciudad lleva 50 años relatándose a sí misma con el mismo eslogan: “La ciudad en la que nadie es forastero”.




Aquí se vive en juerga continua“, escribe Azaña desde A Coruña a su cuñado Rivas Cherif:

“Los gallegos envían a América la cuarta parte de su población, para que trabaje. Hay un millón de gallegos en América. Cada trasatlántico trae quinientos o seiscientos giros y unos cuantos repatriados con dinero. Todo eso se reparte mucho, y a diversificarse toca. Los muy pobres se dedican a poner pleitos a los ricos, y sacan algo. Los demás son canónigos, notarios o arqueólogos locales. Y como todo está verde, gracias a que llueve, desprecian a los de la meseta; o los tienen un poco en lástima porque no hablan gallego”.

(…) “¿Por qué se habla tan poco de Galicia?”, se interroga. “Aislamiento de las cuatro provincias. Parecen un coto adonde van a veranear unos políticos (cosa suya), y en el que, ya se sabe, nadie tiene que intervenir”.


Gobierno municipal


El ayuntamiento es un concepto, no una ubicación

¿Que pasa con la capacidad y conocimiento de la plantilla?

Julio de 2014. Regularización laboral en el Concello. Una Junta de Gobierno Local aprueba modificar la RPT, el instrumento que ordena e identifica todas las plazas laborales, para que los habilitados nacionales (secretarios, tesoreros, interventores) puedan ser jefes de servicios municipales. “Son puestos de trabajo que pueden ser ocupados por funcionarios de carrera de cualquier administración”, justificaba entonces el Ejecutivo local del PP. Con esta medida se daba luz verde a un sistema de libre designación sin distinciones que permite a personal de otras administraciones ajenas a la local desempeñar responsabilidades directivas en el Concello.

Los sindicatos con presencia en el Ayuntamiento no tardaron en criticar porque, en su opinión, dudaba de la capacidad técnica de los trabajadores municipales y frenaba al mismo tiempo su promoción profesional.


Carrera de bicicletas antes de existir la Plaza María Pita (1894)

Rastrillo de María Pita

Vista completa en la década de los 70

El funcionario que trabajó con doce alcaldes

José Luis Pérez Pan, que empezó a trabajar en el Ayuntamiento de A Coruña cuando tenía 14 años y acababa de llegar a la alcaldía Sanjurjo de Carricarte, se jubiló y sus compañeros y excompañeros organizaron una comida en su honor

Es un funcionario de récord. En el año 1964 empezó a trabajar en el Ayuntamiento. «Tenía 14 años. Era el aprendiz de los talleres municipales que estaban en el Orzán, donde hoy se levanta el ambulatorio de San José. Recuerdo que cogí un relevo en la alcaldía, de Sergio Peñamaría de Llano a Sanjurjo de Carricarte», relata José Luis Pérez Pan. Ahora tiene 66 años y se acaba de jubilar después de 52 años de servicio y de haber visto pasar doce alcaldes. Además de los dos citados, Demetrio Salorio Suárez, Pérez Ardá, Jaime Hervada, José Manuel Liaño Flores, Berta Tapia, Domingos Merino, Joaquín López Menéndez, Francisco Vázquez, Javier Losada, Carlos Negreira y Xulio Ferreiro. Una cifra importante si, además, tenemos en cuenta que Vázquez estuvo 23 años.

«En 1968 trasladaron los talleres a San Roque, pero dos años después empecé a trabajar en algo que me gustaba, en la imprenta municipal a las órdenes de Manuel López Mato y con Toñito Guzmán», recuerda con emoción. «Hacíamos impresos, plastificaciones, encuadernaciones…», relata.

En 1985 se jubiló Mato y Pérez Pan se puso al frente del departamento de reprografía en María Pita. Compañeros de ahora y de antes lo acompañaron en la comida de homenaje que organizaron en la Hípica a este hombre que siempre estuvo vinculado al deporte y fue presidente del equipo de fútbol de Santa Cruz.

«De todos los alcaldes me quedó con Paco Vázquez y, en especial, con Liaño Flores que, para mí, fue el que más defendió a los funcionarios».

Ahora lo podremos ver paseando, disfrutando de los hijos y nietos y «de vez en cuando iré a tomar un café por el ayuntamiento, que dejo buenos amigos».

Percepción y huella de Alfonso Molina





Aquellos maravillosos atascos

Una de las avenidas más necesarias para la descongestión del tráfico en la salida y entrada de A Coruña fue la de Lavedra. Hasta 1957, aquellos trayectos debían de hacerse bien por la carretera de As Xubias o por la más elevada de Eirís, llena de curvas y empedrados.

El entonces alcalde de la ciudad, Alfonso Molina Brandao, siempre les decía a los ministros de Obras Públicas que visitaban la ciudad cada verano para participar en la reunión del Gobierno en Meirás que la mejor solución para entrar en la ciudad era construir una avenida interior que, saliendo del puente de A Pasaxe, subiese hasta Palavea para descender hacia el río de Monelos y en Ponte da Pedra dirigirse hacia la antigua estación de ferrocarril y alcanzar la plaza del Espino.

La escasez presupuestaria fue el principal obstáculo, además de las numerosas expropiaciones que hubo que realizar, aunque este método en el régimen de Franco solía ser bastante coercitivo, pues los paisanos se asustaban en cuanto veían a alguien en un coche oficial.

El alcalde Molina, como buen visionario, creía que a lo largo de la avenida de Lavedra, que esa fue su denominación oficial, se extenderían en el futuro grandes bloques de edificios que constituirían A Coruña moderna y futurista, con grandes zonas verdes y bien comunicada con el centro de la ciudad. Al fin, en los últimos días del verano de 1957, y aprovechando la estancia en Meirás del jefe del Estado, la avenida se inauguró.

Tras cortarse la cinta, las autoridades asistieron a una explicación sobre unos planos que les dio el ingeniero jefe de Obras Públicas, no sólo de las características de esta nueva vía sino de los planes de expansión de la ciudad. Posteriormente, se formó la caravana que, a marcha lenta, descendió hasta el cruce con el río de Monelos. Previamente cerraron las ventanillas de sus vehículos, pues el río, mejor sería decir riachuelo, tenía fama de oler mal, como consecuencia de los numerosos vertidos que en él se realizaban camino de su salida por Os Castros hacía la explanada de San Diego.

En la plaza del Espino (hoy de Madrid), aguardaban al Caudillo y autoridades algunos miles de coruñeses que, como era lógico, lo ovacionaron («muestras de afecto y simpatía», escribían mecánica y obligadamente los reseñadores de los actos). Después, Franco se dirigió al yate Azor , fondeado en bahía, donde almorzó. Por la tarde subió al balcón principal del Club Náutico, desde donde presenció las tradicionales regatas de traineras.

Nuevo nombre:Alfonso Molina viviría poco tiempo para ver el transcurrir de su obra preferida, pues un año después, el 25 de noviembre de 1958, falleció inesperadamente en Río de Janeiro, a consecuencia de un ataque al corazón. Para honrar su memoria, la avenida pasaría a denominarse de Alfonso Molina.

De la dictadura a los ayuntamientos democráticos

La ciudadanía vivía de espaldas al mar y se privatizaba el espacio público

Años 70: La Solana a los pies del Hotel Finisterre y llegando al mar


El fin del Vazquismo

2011: El Partido Popular gana las elecciones con mayoría absoluta arrebatando la alcaldía al gobierno bipartito encabezado por el Psoe. En el vídeo el último acto del alcalde saliente, Javier Losada, y el primero del alcalde electo, Carlos Negreira.


Mareas ciudadanas

2015: El Partido Popular pierde la mayoría absoluta sacando el mismo número de escaños que la nueva formación ciudadana de La Marea, cuyo representante es investido como alcalde con el apoyo explícito del Psoe y el Bng.

Al contrario que el anterior alcalde saliente, Javier Losada, Carlos Negreira desaparece de la esfera pública dejando de atender sus compromisos como alcalde en funciones. Para la grabación de este vídeo de “relevo institucional” se utilizó una de las conferencias de la campaña electoral que le llevó a la alcaldía. Resulta realmente aleccionador comparar sus promesas de entonces con lo que hizo en realidad durante su mandato.



Área Metropolitana

La "declaración de María Pita"

A Coruña acoge la firma de la Declaración de María Pita para constituir el Área Metropolitana

El alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro, y los alcaldes de Culleredo, Julio Sacristán; Oleiros, Ángel García Seoane; Cambre, Óscar García Patiño; Betanzos, Ramón García, Sada, Benito Portela y Bergondo, Alejandra Pérez, han firmado la llamada “Declaración de María Pita”. Es el punto de partida para crear el área metropolitana de A Coruña.


¿Innovación en las políticas locales de empleo?

El agua de A Coruña


El viaje de Visma

La obra más importante del siglo XVIII

La obra esencial en la vida de los coruñeses en el siglo XVIII fue la construcción del acueducto de los Puentes. Nace esta importante obra hidráulica con el fin de traer el agua de San Pedro de Visma hasta las fuentes de la ciudad

Nace esta importante obra hidráulica con el fin de traer el agua de San Pedro de Visma hasta las fuentes de la ciudad. Se eleva por encima de la cota del terreno y su finalización queda a la altura de la muralla de la torre de arriba de la fortificación que cerraba la Pescadería, en lo que hoy es la calle de Juana de Vega y próxima a la actual plaza de Pontevedra. El agua pasaba por los regatos de barro que se alojaban sobre los muros hechos de mampostería en su parte superior.

Este proyecto se hace bajo la dirección del ingeniero militar Francisco Montaigú, y en ella colaboran Francisco de Velasco y Fernando Casas Novoa. Se lleva a cabo entre los años de 1722 y 1726, siendo una de las obras urbanas más importantes de Galicia en el siglo XVIII. Viene a ser la primera traída de aguas en importancia con la cual se abastecería la población de La Coruña, siendo también la única de su género que se conserva en la región. Su recorrido se puede observar en el paraje denominado en la actualidad del paseo de los Puentes.

El 16 de diciembre de 1750 el Ingeniero Francisco de Llobet hace un plano específico acerca de cómo debía quedar la disposición de la obra de la cañería de la traída de aguas a esta ciudad, a fin de salvar la bajada y subida que hace en el foso del Frente de la Pescadería, a fin de que no sirviera de obstáculo a la misma fortificación. Dicho acueducto atravesaba San Pedro de Visma y Santa Margarita, llevando el agua desde los manantiales a la Pescadería. Así, el agua discurría por la parte superior del acueducto, que contaba con unas divisiones de piedra de tramo en tramo, que sobresalían a ambos lados y se cerraban con una puerta de reja de hierro que daban acceso al cauce y tenía por objeto el saneamiento de las aguas que por él pasaban. El viaje del manantial de San Pedro finalizaba después de pasar la muralla, en la antigua fuente de San Andrés. Para los coruñeses siempre será recordado por este místico nombre.

La obra se hizo de modo que salvaba el sinuoso terreno del entorno vadeando la colina donde se encontraba hasta hace poco tiempo el Observatorio Meteorológico. Los manantiales de San Pedro de Visma abastecieron de agua a la ciudad desde 1723 a 1966, en que la Traída de Aguas de La Coruña se hizo cargo del servicio de las fuentes.


Emalcsa, más de un siglo de historias de conocimiento

Emalcsa sustituye una canalización de principios del siglo XX en Riego de Agua - 27/10/2015


La Empresa Municipal de Aguas de A Coruña (Emalcsa) ejecutó la sustitución de un entronque de cuatro tuberías en la calle Riego de Agua. Bajo las piedras estaba todavía la primera tubería que se instaló en la zona, a principios del siglo XX -entre 1904 y 1909- que fue sustituida por otra de fibrocemento, dejando atrás la de fundición

La empresa municipal asegura que la renovación de las instalaciones no se debe a que hayan dejado de funcionar sino a que Gas Natural había pedido licencia para abrir la calle y era “una oportunidad” para intervenir sin perjudicar a los vecinos.


El conocimiento: La planta de Cañás



Lento proceso de arranque

Decidido a mejorar la calidad de vida de los coruñeses, el Ayuntamiento encarga al ingeniero de caminos Juan Manuel Fernández Yáñez la redacción de un proyecto de abastecimiento que consistía en la captación y transporte hasta la ciudad de 100 litros/segundo, tomados en el río Barcés. Las obras se iniciaron en 1893 y hubo que esperar a 1908 a que se iniciase el servicio, que incluía la distribución de agua a presión a las viviendas de la ciudad. Durante el proceso, no exento de dificultades, nace la Sociedad de Aguas de La Coruña SA.

La ciudad crece. En enero de 1912 se anexiona el vecino término municipal de Oza y el dinamismo del puerto y las nuevas industrias hacen necesario que se ponga en marcha un filtro lento en la toma del río Barcés en Cañás, filtro que en el momento de su puesta en funcionamiento en 1915 era el segundo que se instalaba en España. Sólo cuatro años después se hace preciso abordar la construcción de un filtro rápido. La estación de tratamiento de Cañás, concluida en 1925, sigue en funcionamiento actualmente.

De las epidemias de tifus a la salud y el crecimiento

1908 fue un año clave en el que irrumpió la modernidad en la ciudad coruñesa diezmada por el tifus. En ese año se mejora el tendido eléctrico, se comienzan las obras del Palacio Municipal de María Pita y, sobre todo, se afronta el desafío de traer el agua a la ciudad.

La gran ola de cambios que no había llegado con el emblemático 1900, irrumpió misteriosamente de bruces en un 1908 que marcó un antes y un después en la historia de la ciudad coruñesa.

En ese asombroso año en el que la escritora Emilia Pardo Bazán recibe del rey Alfonso XIII el título de condesa y el bardo Curros Enríquez es enterrado fastuosamente en A Coruña al calor de una bandera gallega -quizás la primera vez que la enseña aparece públicamente en la ciudad- y en el que el Deportivo comienza a disputar competiciones regulares en el corralón de A Gaiteira -el primer estadio coruñés-, la ciudad cobra repentinamente consciencia de que el auge comercial experimentado en el siglo anterior debe ser una plataforma de despegue que requiere de grandes iniciativas para subirse al tren del progreso: costosas, arriesgadas y polémicas. (Santiago Romero).

El consumo de agua en la ciudad:

Referencias bibliográficas

Historias ciudadanas:




Relato institucional: La factura del agua de La Refinería

Desde los años cincuenta, la política económica nacional se planteó la necesidad de un rápido crecimiento industrial y ese despeque exigía acelerar la adecuación de las infraestructuras urbanas. En consecuencia, una de las demandas más importantes para la empresa en los años sesenta -a diferencia de épocas anteriores, en las que tuvo una presencia secundaria- provino de un sector industrial por entonces en plena expansión en A Coruña.

Uno de los suministros más destacados fue el de la refinería de petróleo de Petroliber, que entró en funcionamiento en 1964. Precisamente ese año esta empresa decidió suspender sus pagos por agua a Aguas de La Coruña, pues tenía el compromiso de que el ayuntamiento le facilitaría el suministro. El consejo de administración sugirió entonces cobrarle el importe del servicio al ayuntamiento, dediciendo el importe del recargo municipal que recaudaba la sociedad por el consumo de agua (Actas del consejo de administración de Aguas de La Coruña, 16 oct. 1964)

Posteriormente, se convino con el ayuntamiento que las facturas con Petroliber le fuesen transferidas a este, que las abonaría con cargo a una partida de un millón de pts. que figuraba en el presupuesto municipal. El precio por suministro se fijó en 1,10 pts./m3 (Actas del consejo de administración de Aguas de La Coruña, 30 dic. 1964).

De este modo, a principios de 1965 la corporación satisfizo el importe del agua consumida por Petroliber entre septiembre y noviembre de 1964 (Actas del consejo de administración de Aguas de La Coruña, 4 mar.. 1965)


Fenosa


1969: Barcon transportando una pieza para Fenosa


La compañía de Tranvías





La fábrica de armas


Emblema industrial de la ciudad

La contienda civil española es el origen de la Fábrica de Armas coruñesa, cuyo volumen de trabajadores hizo que se convirtiese en una de las mejores muestras del sector público en la ciudad durante décadas. A su importancia económica sumó la social por la actividad cultural y deportiva que acogieron sus instalaciones, que también desarrollaron producción civil desde los años sesenta, aunque entraron en declive en los ochenta, lo que llevó a la privatización del grupo en 2001 como antesala del cierre anunciado en 2013

El desarrollo de las operaciones militares en los primeros meses de la Guerra Civil dejó al ejército franquista sin más fábricas de armas para abastecer a sus tropas que las de Sevilla y Granada, por lo que los sublevados se plantearon la producción de armamento en alguna de las ciudades que quedaron en sus manos desde el primer momento, entre las que A Coruña fue la elegida. La fabricación comenzó en febrero de 1937 y, a falta de edificios propios para desarrollar los trabajos, se utilizaron las escuelas Da Guarda y Curros Enríquez, así como los talleres La Torre, situados frente al segundo de esos centros escolares.

La maquinaria llegó de la fábrica existente en Oviedo una vez que lo permitió la situación del frente de Asturias, de forma que el primer fusil elaborado en las instalaciones fue conocido como el modelo O.C. (Oviedo-Coruña). La necesidad de disponer de personal preparado para el trabajo de la factoría llevó a que ya en 1939 se crease la Escuela de Formación Profesional Obrera, que dotó de trabajadores cualificados a la empresa, caracterizada por su estrecha vinculación al Ejército durante su primera etapa.

Al igual que otras grandes empresas públicas de la época, la Fábrica de Armas proporcionó ventajas sociales a su plantilla como economato, atención médica, actividades culturales e incluso deportivas, entre las que destaca la creación de un equipo de fútbol, el Deportivo Juvenil, que fue filial del Real Club Deportivo y que acabó por fusionarse con el Fabril.

En los años cuarenta surgió el proyecto de construcción de una nueva fábrica que pensó en instalarse en las cercanías de la actual estación del ferrocarril y en otras ubicaciones, aunque finalmente fue Pedralonga el lugar elegido y donde no llegó a ponerse en marcha hasta 1958 y con una plantilla de más de 1.200 trabajadores, a los que se ofertaron las 118 viviendas construidas para ellos en Palavea. La factoría pasó a integrarse en el Instituto Nacional de Industria y diversificó al sector civil su producción para paliar su fuerte dependencia de la fábrica de Oviedo.

Durante los años ochenta, Santa Bárbara, el grupo público estatal en el que se incluye la fábrica coruñesa, inicia un periodo de declive que deriva en la reducción continua de la plantilla. El Gobierno del PP decide finalmente vender en 2001 todo el grupo a la estadounidense General Dynamics que ahora anuncia su decisión de cerrar las instalaciones de A Coruña. José Manuel Gutiérrez


De Inespal a Alcoa


Febrero 1998

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) recibirá unos ingresos netos de 19.000 millones de pesetas por la venta de la empresa de aluminio Inespal a la multinacional estadounidense Alcoa. Así lo dijo ayer Pedro Ferreras, presidente de SEPI, en la conferencia de prensa posterior a la firma de la venta, a la que asistió también el presidente de Alcoa, Paul H. O'Neill.

Alcoa ha pagado por Inespal 410 millones de dólares (63.450 millones de pesetas); pero de ellos, 200 irán a enjugar la deuda de la empresa, que alcanza los 30.900 millones. SEPI, además, ha tenido que comprar acciones a minoritarios, por unos 1.600 millones de pesetas, y reponer pasivos a corto. La operación, según Ferreras, ha sido deficitaria para el Estado, ya que desde 1990 Inespal ha recibido más de 99.000 millones de fondos públicos para afrontar pérdidas -75.000 millones de pesetas en los últimos años- e inversiones. Sin embargo, Ferreras añadió que con la venta se cumplen varios de los objetivos estructurales marcados por este Gobierno, ya que la venta se enmarca en el proceso de liberalización eléctrica. Este nuevo marco es lo que ha permitido, en definitiva, el acuerdo con Alcoa. La multinacional había empezado contactos con el grupo público para la compra de Inespal ya en 1990, pero el precio de la energía eléctrica había obstaculizado todo el proceso.

Ahora, además de haberse marcado un precio de referencia en electrolisis para los próximos años (3,8 pesetas durante los 10 primeros años y 4,24 para otros cinco), Alcoa, con la ayuda de Sepi, negocia con las compañías eléctricas un contrato de suministro a largo plazo.

La multinacional estadounidense se ha comprometido a cumplir un plan industrial que incluye inversiones por 65.000 millones de pesetas en 10 años, de los que 25.800 se destinan a mejoras medioambientales. El plan prevé también el mantenimiento del empleo (casi 4.500 trabajadores), y el traspaso de la planta que Alcoa tiene en Valls.

Más peso en Europa: La multinacional compra todas las divisiones de Inespal (alúmina, aluminio primario, laminación y extrusión) que se desarrollan en nueve plantas industriales, y los servicios centrales, de Madrid. Quedan fuera del pacto Ferroperfil, de la que se han hecho cargo los directivos, y la planta de Linares (Jaén).Alcoa es el primer productor mundial de alúmina, aluminio primario y productos transformados. Tiene una cifra de negocio de 13.300 millones de dólares (más de dos billones de pesetas) y da empleo a 81.500 trabajadores. Inespal, que factura 150.000 millones de pesetas, se convierte en el primer centro de producción de Alcoa en Europa, donde la multinacional pretende aumentar su cuota de mercado.

Las repercusiones de una historia apenas visualizada y que ni llegó a ser ciudadana


¿Relación con la ciudadania?

La Refinería: una historia propia




Las obras de la Refinería

Construcción del Oleoducto


El inicio del proceso de traslado de parte de las instalaciones portuarias de Repsol al puerto exterior de Punta Langosteira, fue el punto de partida para el desarrollo de este proyecto. A punto de cumplirse 50 años de la puesta en funcionamiento de “La Refinería”, la firma del acuerdo del traslado marca el inicio de nuevas transformaciones, físicas y emocionales, para la ciudad. Un nuevo proceso de Mudanza con todas sus complejidades:

Los procesos de mudanza no son breves. Cambiar de casa, circunstancia en la que nos veremos envueltos más de una vez a lo largo de nuestras vidas, es mucho más que elegir el lugar y trasladar los muebles. Es un proceso que dura años y en el que nos vamos construyendo desde el día a día.

Establecemos relaciones, cambiamos de trabajo, surgen necesidades y expectativas que piden nuevos escenarios y lo que tenemos se nos queda pequeño. Entonces elegimos destino y “hacemos la mudanza”. Un proceso engorroso, sin duda, pero la mayor dificultad está en un montón de “pequeñas decisiones” más ligadas a la continuidad de nuestro yo que a la estética o la intendencia, desde la butaca de nuestras lecturas que tal vez ya no encaja, a la multiplicidad de libros y objetos personales que parecen no tener un lugar en nuestra “nueva vida”. El trastero se irá llenando de cajas rotuladas.

La pregunta es ¿se trata sólo de nostalgia? No, como dice Manel Muntada: es “el valor de la memoria en la gestión del conocimiento”.

Tras 50 años de la entrada en funcionamiento de la Refinería Petroliber, que en 1987 pasaría a ser Repsol, el desarrollo del actual Plan de Traslado marcará un importante hito en esta historia conjunta empresa-ciudad. Esta nueva etapa, no exenta de complejidades y retos, tendrá una especial relevancia sobre lo que durante décadas le otorgó mayor visibilidad a la presencia del crudo en el área urbana: las descargas. Sin embargo, todo es mucho más complejo.


Parking de la Refinería (finales 60 o principios 70)



Relatos sin contexto



La Refinería cumple 45 años

La ciudad recibió aquella decisión como si fuera el Gordo de la Lotería, ya que este tipo de instalaciones se asociaban en aquella época con la prosperidad económica…

(…) El volumen de las mercancías con origen o destino en la refinería supone el 75% del tráfico comercial que soportan los muelles de la ciudad, mientras que sus compras y contrataciones sumaron el año pasado 70 millones de euros. A estas cifras hay que añadir los 9 millones aportados por la planta a las arcas públicas en concepto de impuestos, así como la notable repercusión que su actividad tiene en el empleo gracias a sus más de 600 trabajadores y a los 400 que tienen una relación indirecta con la refinería, de la que se calcula que genera ocupación inducida para 3.000 personas.

La denominación original del complejo, Petrolíber, fue sustituida en 1981 tras la integración de la empresa en el Instituto Nacional de Hidrocarburos junto con las refinerías de Empetrol. Hubo que esperar a 1987 para que surgiese el grupo Repsol, cuyo nombre se aplicó a todas las instalaciones productivas de la corporación industrial.

En sus cuatro décadas y media de vida, la refinería experimentó su primera ampliación a los seis años de su apertura, ya que en 1970 duplicó su superficie para destilar 4 millones de toneladas de crudo al año. En 1979 la planta volvió a crecer para alcanzar los 6 millones de toneladas y tres años después se construyó en Nostián el Área de Conversión. A lo largo de los noventa se instalaron diferentes unidades en el complejo, como la de cogeneración de energía, mientras que las construidas en 2005 redujeron de forma notable la emisión de azufre


La "suerte" de trabajar en La Refinería

25 años de la suerte de la refinería

El gordo de Navidad cayó en la ciudad en cuatro ocasiones, en los años 1903, 1958, 1974 y 2003, pero realmente le venía grande el nombre por las cuantías que dejó. El premio instalado en la memoria colectiva fue el segundo, que tocó en la refinería en 1986 y dejó más de 7.000 millones de pesetas (una cantidad que superaría los 42 millones de euros actuales). Estuvo muy repartido y los trabajadores se llevaron desde participaciones premiadas con 4.800.000 pesetas -las que correspondían a mil pesetas-, a los 96 millones que recibió Manuel Figueroa Figueroa, un empleo del servicio de mantenimiento de la factoría que invirtiera 20.000 pesetas y al que se señaló como máximo agraciado. Siguió trabajando y según sus antiguos compañeros, que recordaron estos días en las instalaciones de La Voz el 25.º aniversario de la lluvia de millones en la ciudad, este vecino de Nostián falleció recientemente.

Manuel Barral, que trabajaba como operador de campo en las instalaciones que en aquel momento gestionaba Empetrol; Juan José Bello Galdo, que estaba en mantenimiento; Jesús Mourazos, empleado en proceso de datos, y Antonio Rico García, operador de seguridad, representan a gran parte de los premiados, aquellos que tenían una única participación y se llevaron 4,8 millones de los de entonces. Fernando Canalejo Sánchez, también operador, tuvo más suerte y logró el doble, ya que se había hecho con dos participaciones, pero apunta que pudieron ser más. Podría haber igualado a Figueroa Figueroa, pero primero no le quisieron vender más por si no llegaba para todos y la que logró después la repartió al salir de la factoría.

Los trabajadores, más allá del júbilo inicial y las conversaciones apresuradas con la familia, siguieron trabajando, y Mourazos, que recuerda ahora que había rechazado en su día comprar más participaciones, destaca que llegaron a haber ocho captadores de clientes en el comedor de la refinería intentando sellar acuerdos con los afortunados.




relatos_institucionales.txt · Última modificación: 2017/01/25 18:33 por isabel