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Proyectos en saco roto

El olvidado gran proyecto industrial del Burgo

Poco o casi nada se sabe del gran proyecto industrial del Burgo, que acabó archivado en el baúl de los recuerdos y del que nunca más fue rescatado, lo que hubiese llevado a La Coruña y su comarca a ser un gran polo industrial, como lo fue Bilbao o el cinturón de Barcelona en su momento.

Todo da inicio por medio del presidente de la Cámara de Comercio de La Coruña, Ricardo Fernández-Cuevas y Salorio, que, a efecto de llevar a buen término un excelente proyecto, encarga el estudio técnico a los ingenieros coruñeses, Manuel Pérez Alcalde, Fernando Salorio Suárez, Víctor Solórzano Rodríguez y Fernando Cebrián Pazos. Este informe se entrega el 20 de febrero de 1947 bajo el epígrafe de “Zonas Industriales Coruñesas SA”, entre las que figuran sociedades industriales, mercantiles y bancarias de mayor importancia en la ciudad.

Este proyecto pretendía convertir la ría del Burgo en un gran canal navegable para barcos de hasta cuatro mil toneladas, estaría provisto de muelles de atraque y zonas de carga y descarga, grúas en todo su recorrido y bordeando las dos márgenes grandes extensiones de terrenos, sobre dos millones de metros cuadrados ganados a las marismas, lo cual permitiría satisfacer las necesidades de espacio para la instalación de todas las industrias posibles. Las obras se realizarían en el periodo de unos cinco años y su costo supondría unos 116 millones de pesetas.

De este modo, los terrenos ganados al mar serían dotados de comunicaciones ferroviarias, carreteras e instalaciones adecuadas para el suministro de energía, para la desenvoltura de las industrias allí instaladas. Comunicaciones Se había elegido dicho punto como el ideal del ensanche industrial de La Coruña, al estar situado a solo unos seis kilómetros de la ciudad, con excelentes comunicaciones por carretera y ferrocarril. Punto abrigado de los temporales marítimos, podría ser un excelente puerto una vez acondicionado; a cada lado de sus respectivas riberas se establecerían las industrias que La Coruña necesita para su expansión.

La ría cuenta con tres kilómetros de longitud en la parte que es aprovechable (desde el puente del Burgo hasta su desembocadura) discurriendo por ella el río Mero, con poco agua y en meandros que se anegan durante la pleamar. La superficie anegada en las mareas vivas equinocciales es de cerca de dos millones de metros cuadrados, los cuales pueden ser convertidos en solares una vez saneada la ría. Este era el proyecto.

Se barajaban tres soluciones: cubrir el río Mero y convertir toda la ría en un amplísimo solar; canalizar dicho río, haciéndolo navegable en su totalidad hasta el Puente del Burgo para los buques de mayor calado; y por último canalizar el río hasta el puente del Pasaje, haciéndolo navegable para buques de 4.000 toneladas y canalizando el resto hasta el puente del Burgo para gabarras y barcazas. Esta última se había adoptado como la solución más económica y viable, obteniendo una zona industrial a realizar en pocos años y con vista de ampliaciones futuras.

La parte canalizada, de unos cuatro kilómetros, se dividiría en dos zonas. La primera, desde el puente del Pasaje a la desembocadura, sería navegable para barcos de cuatro mil toneladas, teniendo una anchura de 120 metros y una calado de seis. En ella estaba prevista la instalación de astilleros para construir buques de hasta cuatro mil toneladas y se ubicaría la industria metalúrgica. La segunda zona, desde el puente Pasaje al del Burgo, sería navegable solo para gabarras y barcazas, con 75 metros de anchura y cuatro de calado. Por medio de pantalanes se podría verificar la carga y descarga en esta zona y en este punto se instalarían las demás industrias y existirían grúas que permitieran las faenas de carga y descarga de estas barcazas.

Para llevar a cabo esta magistral obra era preciso cortar parte de la playa de Santa Cristina para hacer el canal de entrada y construir un espigón de 850 metros hacia la bahía, que impidiese la entrada de arena en dicho canal y protegiese al mismo de los temporales del Noroeste. A uno y otro lado de la ría se construirían cerca de un kilómetro de muelle de atraque para los barcos de más calado.

Una vez canalizada la ría, se procedería a la desecación de los terrenos colindantes para la instalación de industrias, donde solamente había marismas. Siendo preciso emplear más 40.000 toneladas de hormigón, hacer una escollera de piedra lanzando al mar 500.000 toneladas, construyendo 25.000 metros cúbicos de mampostería ordinaria y dragando cerca de dos kilómetros cuadrados de canal. La ría se rellenaría con siete millones de metros cúbicos de tierra procedente de los desmontes y del dragado del canal y de la bahía y además sería preciso expropiar 517.000 metros cuadrados de terrenos de la ría para completar el proyecto.

Cuando se entregó el proyecto se indicó que no se habían iniciado las obras debido a que estaban en trámites oficiales obligatorios y que probablemente pronto se obtendría el permiso. Algo que nunca llegó y que llevó a abandonar el ambicioso proyecto industrial de La Coruña.

industria.txt · Última modificación: 2016/06/22 21:49 por isabel